Que bueno que nací en éste lado del mundo.
Es cierto que todos los otakus alguna vez lo decimos o por lo menos lo pensamos "Porqué no nací en japón?" Y es que es difícil no decirlo, con lo que nos llega entre ánime, videojuegos, cultura y noticias. Todo pareciera perfecto en la cultura japonesa. Pero la verdad es que, con lo muchísimo que amo el ánime y muchas de las cosas provenientes del otro lado del mundo, últimamente no dejo de pensar (y con razón) que la verdad es una suerte que haya nacido de éste lado del mundo.
¿Porqué?
Bueno, porque allá nunca habría podido ser quien soy aquí, ni aprender lo que aprendí. Ya me quiero imaginar en una familia tradicional japonesa con mi caracter de la segunda infancia, totalmente estóica y "samuraiesco". Ya me quiero imaginar, nada más me causa gracia. Seguramente habrían apreciado toda la disciplina, determinación y el sentido de obediencia y respeto que sentía hacia mis sempais y senseis, pero... muy probablemente me habrían dicho que esas no eran maneras para una señorita. xDD. Y ya me quiero imaginar lo que habría dicho yo, seguramente habría sido un duro golpe a mi orgullo y me habría hecho refugiarme todavía más en mi entrenamiento mental y corporal, habría conseguido más represiones y... bueno, se habría hecho un círculo vicioso que terminaría en un enfrentamiento directo de mí contra mis sempais-senseis en forma sistemática mientras me echaba encima a toda la gente a mi alrededor y se volvía una batalla épica de inigualables proporciones...
Ahora que lo pienso, que divertido nacer en japón.
...en la que probablemente moriría terminantemente aplastada por el enemigo. (Que no sólo sería del género contrario, por cierto) y mis huesos se enterrarían en una tumba sin nombre antes de que yo pudiera hacer ningun cambio significativo U.U
Tal vez un poco trágico.
Pero la historia tiene su lado positivo. Para empezar, me habría llevado una buena cantidad de enemigos en el proceso (Yey! Ana al poder!) Y en segundo lugar, habría inspirado a mucha gente que continuaría mi lucha hasta cambiar las tradiciones y me volvería un ídolo nacional.
Ejem... creo que ya exageré.
Pero en fín ¿Acaso no pasó igual en occidente? Creo que los enfrentamientos no han sido tan... a capa y espada, probablemente porque todo el mundo en éste lado del mundo tiende a métodos menos directos, pero en cierto modo, ha sido lo mismo. Durante mi infancia fuí censurada montones de veces sobre el comportamiento adecuado de una "señorita" y también me refugié en el estudio y entrenamiento como única escapatoria. Y por cierto que el enfrentamiento con mis padres fué magnánimo y terminó en una batalla épica colosal de la que, me parece, no salí tan mal... pero hay que recordar que la lucha sigue en pié porque aquí en occidente, las cosas tienden a hacerse más lento. Pero eso está bien. Puedo detenerme unos instantes y ver a mis primos menores y el efecto que he tenido en ellos. Ellos no lo notan, pero yo a su edad ¡Cómo quisiera haber estado como ellos! Les he abierto paso en tantas cosas, y a su vez, les he exigido tantas! Ahora, cuando los veo, me sorprendo. Yo a su edad nunca fuí así de madura, pero es que parte de ese conocimiento se los hice aprender a patadas... y yo no tuve opciones que para ellos son tan obvias, pero tampoco tantas responsabilidades para con ellos, en cierto modo, y sin saberlo, ellos ya continúan mi legado. Y no sólo ellos, sino tanta gente...
Me sorprende lo que puedo lograr. Me doy cuenta de como avanza el mundo y de que ay que hacerlo entender a patadas. Empiezo a comprender a mis mayores y porqué se comportan como se comportan y dicen las cosas que dicen. Y aún así, no quiero tomar sus excusas de "tú tienes tanto que yo no tuve y todo te lo he dado yo" alto, que a ellos les costó su esfuerzo, y tendrán sus propias batallas. Ya las tienen. No viene a nada sentirse el héroe, por muy "Samurai" que se sea.
¿Y en cuanto a nacer en el otro lado del mundo?
Ah, si. Pues la verdad no puedo decir nada al respecto. Saben porqué? Porque no nací en el otro lado del mundo, y no tengo manera de comparar. Pero puedo decirles algo. Puedo decirles que se vaya a donde se vaya, Japón, India, Tahití, Hawaii, Arabia, Egipto, Rusia, Inglaterra, Francia, Escocia, Canadá o Perú, Igual en todos lados uno encontrará Gente. Gente que reaccionará de las mismas maneras porque adivinen qué: Todos somos seres humanos. Y a éstas alturas ya estamos tan globalizados que nuestras luchas no están tan lejos una de la otra. Es decir, que mas o menos peleamos por lo mismo y sentimos lo mismo, y las mismas personalidades se repiten una y otra vez. Pero somos únicos, saben porqué? Porque nadie más que nosotros tomará las mismas decisiones ni lo llevarán a los mismos resultados. Eso es el caos. Y eso es la belleza de la vida.
Pero saben una cosa, que bueno que no nací en japón. Saben porqué? Porque así puedo fascinarme cada que llega algo nuevo, cada que encuentro algo que dice lo que yo estoy pensando. Porque si viviera allá, sabría de primera mano lo que verdaderamente significa o no significa, y lo vería de otro modo. Y la verdad, me encanta verlo como lo veo.
Por eso, que bueno que no nací en japón. Que bueno que tengo mis convenciones de tercer mundo donde nadie se habla y nadie te pone atención en el Karaoke. Que bueno que tengo la editorial vid y al internet, los fandubs, los fansubs y qué bueno que uno puede reconocer a los que aprecian las mismas cosas con sólo llegar a un salón y decir "Gokigenyou...". Que bueno que vivo en un lugar donde sólo yo sé lo que significa ParaPara y donde todo el mundo te hace siempre la misma pregunta estúpida: "Si los japoneses tienen los ojos tan pequeños, ¿Porqué dibujan personas con ojos tan grandes? Deben apreciar mucho el razgo, ¿no? Deben aspirar a ello", porque así, siempre puedo responder "Si los occidentales somos seres humanos, ¿Porqué insistimos en dibujar ciudades plagadas de animales parlantes que caminan como seres humanos? Debemos apreciar mucho el razgo. Aspiramos a ello, seguramente ¿NO?"
Sí, que bueno que nací en éste lado del mundo.
'Inche 'log 'e Ana




